El humanoide parpadeó extrañado. No podía entender porque su interlocutor insistía tanto en aquella idea.
- La libertad. Nuestra historia, nuestra evolución, no fue planeada. La naturaleza de la que somos parte, y parte nuestra es, no fue producto de ningún artífice, y por tanto no estamos ligados a ninguna finalidad, a ningún designio que nos de sentido más allá del que nosotros elegimos darnos.
El hombre parecía muy tranquilo; complacido con sus palabras.
- Sin embargo empezaron a cuestionarse porque eran tan especiales, porque no había nadie como ustedes en este planeta. Desde que se escindieron, empezaron a distinguirse como diferentes de aquello que los rodeaba, diferentes unos de otros inclusive, dando inicio a su búsqueda.
Buscaron primero en aquellos quienes los rodeaban. Siguieron buscando en los lugares de quienes se asentaban cerca de donde estaban. Fueron a paises vecinos, navegaron mares y luego océanos. Surcaron el globo de continente en continente, y no encontraron nada…
Pronto dominaron el arte de aquellos animales, distintos de ustedes, que surcaban el cielo, y así lo hicieron también. Supieron que podían ir más lejos, y descendieron a los abismales lechos y ascendieron, ascendieron hasta que notaron por vez primera que eran solo un punto en el infinito, e infinitamente pequeños eran, por más que sus ambiciones a penas cupiesen en aquella vasta eternidad.
Se internaron con el tiempo en las profundidades del espacio, y a través del espacio en las profundidades del tiempo aprendieron a viajar también. Pero nada había, y nada encontraron. Nadie esperando o preguntándose donde estarían ustedes.
Estaban solos, pero jamás lo estuvieron tanto como cuando lo supieron.
Para cuando el humanoide hubiere terminado de decir aquellas palabras, tan inhumanamente uniformes, el hombre poco hacía más que mirarlo tratando de buscar alguna respuesta.
- Por eso nos crearon, ¿no? Realmente nunca dejaron de tener esperanzas en que hubiese un Creador, aún cuando ese Creador resultasen ser ustedes, aún cuando ese sentido resultáramos ser nosotros.