No llores
Una prosa significativa. En algún momento lo fue, para mí o para alguien a quien se lo haya dedicado. Quería recuperarla.
No llores, por favor, sobre las cenizas de tus ilusiones.
Despertar de un sueño, para encontrarse en una pesadilla, y luego despertar otra vez, para verse en un sueño, no es más que parte de la vida.
Y cuando por fin abras los ojos, y veas que la inconciencia se ha diluido en las lágrimas, que con un diamante han cortado tus cadenas y eres libre, libre al fin para volar sin el peso de un corazón muerto, sabrás valorar las noches de cielo sin estrellas y la bruma en el horizonte, esa bruma que ocultaba el sol y no te dejaba ver el brillo del rocío.
Anhelarás la oscuridad otra vez, quizá, si alguna vez llegas a ver la luz.
¿Sabes por qué?
Porque el verdadero fuego de un espíritu solo arde en medio de las tinieblas.
